| La provincia de Santa Fé es una gran
llanura recorrida por ríos, arroyos, esteros y pantanos, que la convierten
en un área ideal para la agricultura. Si bien al principio de la
época colonial estuvo un poco marginada, alcanzó gran desarrollo
con la llegada del ferrocarril. Su capital, del mismo nombre, se convirtió
en un importante centro urbano gracias a la excelente comunicación
que tuvo, y tiene, con la provincia de Buenos Aires (a diferencia de Entre
Ríos, que es como una isla en medio del continente).
Los habitantes se concentran, en su mayoría, en la zona sur. De
clima templado, Santa Fé tiene una economía muy diversa,
pero la agricultura su principal actividad (cereales, girasol y especies
hortícolas y frutícolas). Hay una intensa explotación
forestal especialmente en las márgenes de los ríos pertenecientes
a la cuenca del río Paraná, que corre a lo largo de su límite
Este.
A pesar de que esta provincia es mediterránea, tiene salida al
mar por los ríos Paraná y de la Plata. Así, la actividad
portuaria de su litoral fluvial (posee puertos en Rosario, Villa Constitución,
Santa Fe y San Lorenzo) colocó a Santa Fé en una posición
de privilegio. El de Rosario es el de mayor capacidad de almacenaje del
país. Las grandes posibilidades de pesca que presentan los ríos
y arroyos santafesinos constituyen uno de los principales atractivos turísticos
de la provincia. Tiene una gran riqueza ictícola, con diversas
especies, entre las que sobresalen bogas, lisas, manduvíes, manguruyúes,
moncholos, pacúes, patíes, pejerreyes, sábalos y
tarariras; en la zona de Avellaneda-Reconquista, se puede pescar surubí. |